Vecinos y comerciantes de Homún reiteraeon su oposición para la edificación de una granja porcícola cerca del municipio que podría causar estragos a sus recursos naturales, como los cenotes, los cuales generan empleo en el municipio.

En una manifestación a las afueras de la empresa Kekén, los quejosos recordaron que dicha empresa prometió no vender cerdos a los dueños del proyecto, hasta que el conflicto llegue a su término, además que exigieron a la autoridad estatal evite dar preferencia a la granja.

Gabriel José Cabrera Pech, empresario de Homún, externó que se han interpuesto tres amparos contra la obra de varias hectáreas de extensión y que produciría unos 45 mil cerdos, a unos 8 kilómetros de esta comunidad.

Explicó que los vecinos se reunieron con gente de Kekén hace unos meses, empresa que dio su palabra de que no se vendería cerdos hasta que el asunto concluya y se acredite la sanidad de la granja.

“Ni se había constituido la empresa PAPO, quien construirá la granja porcícola, y ya se les había otorgado los permisos. Se está construyendo en una reserva protegida y que no debe ser usada para esto”, dijo.

“En su manifiesto de impacto ambiental señala que se pretende producir 49 mil cerdos, aunque no especifican acciones de protección al sitio y pese a eso, se les dio el permiso”, lamentó.

Asimismo, afirmó que hasta ahora no ha habido voluntad de los jueces para clausurar las obras, pues la empresa logró que no se detengan los trabajos, por lo que afirmaron que el proceso está “viciado”.

“Tenemos los argumentos legales para impedir esta obra, aunque nos apena que el gobierno esté involucrado en este asunto”, externó.

Dijo que el proyecto busca generar 45 empleos pero afirmó que esto afectaría a 700 más del municipio de Homún que viven del ecoturismo en cenotes.

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