Estaba Saúl Ancona tan convencido que de ser quien le cargaba el portafolio a Ricardo Dájer, ahora era el nuevo Dios del Turismo, el salvador de hoteles y agencias de viajes, que se creyó sus historias y mejoró sus ganancias.

Incluso estaba seguro en repetir en el cargo en el cual medró junto con sus cómplices durante seis años. De última hora, presentó planes rectores de comunicación y publicidad, de conectividad aérea y, finalmente, un informe sexenal de sus glorias. El culto a la personalidad iba tan bien, hasta llegar a la última lámina de su propia presentación.

Como se puede observar, si se pronuncia de manera contraria a su discurso triunfalista, 45 DE CADA 100 CUARTOS DE HOTEL EN YUCATÁN ESTÁN VACIOS !!! … y eso que para inflar sus números, Saulito incluyó moteles del periférico. Por eso ya no estará en Sefotur y se refugiará en alguno de los varios predios en los que escondió su dinero mal habido. Sumar su salario y multiplicado por 6, simplemente no cuadra si, además, como afirmó, él pagó sus vacaciones a Nueva Zelanda. El primero de esos predios bien documentados, lo adquirió en 2014, en la zona de Cholul. Como tantos otros funcionarios de este sexenio, será otro nuevo millonario, bastardo, sin gloria.

Lo peor del caso es que la gráfica que lo delata en su incapacidad, la proporcionó él. Y ahora aspira a ser director de Turismo de San Francisco de Campeche.

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