LOS ALUXES HABLAN de un proceso electoral primitivo, turbio, sucio, lleno de lodo, que se vive al interior del Sindicato de Trabajadores del Sector Salud, sección 67, que a nivel nacional regentea Marco Antonio García Ayala, en un ambiente antidemocrático, donde no hay reglas de equidad de género y donde se muestra la cara más oscura del PRI en sitios como Yucatán.

LOS ENANOS PELUDOS dicen que de los cuatro precandidatos que había, a una no la dejaron entrar para inscribirse y al otro le declararon planilla incompleta, por lo que ahora la elección se limita a sólo dos personajes: el doctor Eulogio Piña Briceño, llamado cariñosamente como ‘La Flor’ o ‘La Señora Piña’, actual secretario general quien busca la reelección y, un conocido delincuente social, el ex dirigente sindical, ex diputado local y primo de Ivonne Ortega Pacheco, Álvar Rubio Rodríguez, cabeza visible de la golpeadora ‘Ola Roja’ radical priista.

SE ANTICIPA QUE hay acuerdos establecidos, igual que en 2014 cuando se eligió a Piña por primera vez, todo en complicidad con Rubio Rodríguez, de quien ofreció aplicar y revelar una auditoría al manejo de recursos, pero obviamente no se cumplió, como parte de los acuerdos internos. Amarillos contra rojos, es lo que le queda a un sindicato que merecía al menos abrir el juego democrático.

SE DESTACA QUE hay cosas que no se entienden sin el sospechosismo de que algo huele mal. Por ejemplo, el Isstey fue saqueado durante varios gobiernos, hasta que llegó Ulises Carrillo Cabrera y en poco más de tres años saneó las finanzas y devolvió la solvencia económica al Instituto de Seguridad Social de los Trabajadores del Estado de Yucatán. Pero en un episodio aún no esclarecido, allá en el hotel Costa Club, Carrillo Cabrera le dio un sonoro ‘In your face’ al secretario general de Gobierno, entregándo su renuncia. Le bastaron menos de seis meses en el cargo a la interina Milagros Castro Alcocer para volver a poner en números rojos al Isstey, además de diversas irregularidades y casos comprobados de peculado, desvío de recursos y tráfico de influencias en áreas como Comunicación Social y en la adquisición de aires acondicionados. Con estos antecedentes, la interina fue despedida … para reaparecer ahora como la primera directora de la recién creada paraestatal Empresa Portuaria Yucateca, EPY.

SE ACLARA QUE todo esto viene a colación por el reclamo airado que recibieron los aluxes por la columna del miércoles, de parte de los seguidores de Pablo Castro Alcocer, delegado de la Sagarpa en Yucatán, quienes pidieron dejar en claro que aunque con los mismos apellidos, Milagros no es hermana de Pablo, como se señaló en la columna de ayer. Claro que también se dijo que entonces los Castro Alcocer se encontraban dentro del Clan Gamboa que encabeza el senador Emilio. Tal vez la aclaración, más que referirse a una hermandad, es para deslindar una paternidad, pues se supone que el delegado tiene ese cargo por ser parte del equipo de un precandidato a la Gubernatura. O sea que Pablo no le es fiel a Pablo. Aclarado.

SE AÑADE QUE ya que se mencionan casos de despidos en el Gobierno que luego son reciclados pese a historiales negativos, esto del puerto de Altura hizo recordar a los aluxes el caso de Enrique Magadán Villamil, de triste recuerdo en la alcaldía de Progreso. Incluso según estatutos, debió ser expulsado en el 2001, por promover económicamente al PAN en Progreso y hacer anticampaña contra el aspirante José Luis Blanco Pajón, como parte de sus vínculos con Patricio Patrón y Xavier Abreu. Ex diputado local, en tiempos más recientes contratado como director del Patronato Cultur, se le evidenció en un intento de apropiarse del sitio conocido como El Corchito, al grado de que a minutos de inaugurar el parador turístico, el Gobierno del Estado no contaba con los documentos como responsable del lugar. Eso y el despilfarro en el evento Voces en el Mar, donde incluso uno de sus secretarios se sintió poeta y mandó imprimir los programas de mano oficiales, con recursos oficiales, pero con un verso propio, por cierto de arte menor. En lo político, fue el encargado de operar la traición al PRI en Motul y en Progreso. Y ya no mencionemos el video escándalo como actor porno, Magadán Villamil fue despedido de Cultur y en su lugar llegó Dafne David López Martínez, siempre bien intencionado. La historia muestra que tiempo después, Dafne es el delegado político del PRI en Progreso y Magadán es el Secretario de Gestión Social del Comité Directivo Estatal del PRI, que encabeza Carlos Sobrino Argáez. En lugar de castigo … reciclaje … igualito que en el caso de Milagros Castro Alcocer.

SE MENCIONA QUE quien no la pasó muy bien ayer fue el soberbio coordinador de regidores del PAN, el edil Mauricio Díaz Montalvo, a quien de cariño y a sus espaldas le dicen ‘El 4 Kilómetros’, como parte del audioescándalo que se reveló el miércoles por la noche con declaraciones del dirigente municipal de ese partido, Jesús Pérez Ballote. Por cierto, no se escuchó si el PAN interpuso denuncia por espionaje … o siguen en la simulación de que están peleados con el Gobierno del Estado.

AL MENOS ESO dicen los malvados aluxes … que regresan el lunes (o antes si hay maldades por hacer …)

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